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¿Qué los hace leer así? Los niños, la lectura y las bibliotecas.

Patte, Geneviève

Editorial: Arles: FCE, Colección Espacios para la lectura
Any: 2011
ISBN: 978-607-16-0792-8

Geneviève Patte es una figura clave para comprender la historia de las bibliotecas infantiles en Francia y la importancia de su labor actual en la tarea de crítica literaria y conocimiento de los libros para niños. Ella fue la primera directora de la Petite Bibliothèque Ronde, instalada en el suburbio de Clamart, en las afueras de París. Patte explica que la mecenas que hizo posible su existencia, Anne Gruner Schlumberger, “quiso iniciar un movimiento en favor de las bibliotecas infantiles, dando vida y visibiliad a una biblioteca que llegara a ser una referencia”. Un proyecto arriesgado que pretendía mostrar las potencialidades de una biblioteca infantil; que quería evidenciar todo lo que una biblioteca puede llegar a ser. El empeño por una buena selección de libros llevó a Patte a poner en contacto a bibliotecarios de toda Francia, que se reunían una vez al mes en Clamart para compartir lecturas y análisis. Así nació el primer Boletín de análisis de libros para niños, actualmente conocido como La Revue des Livres pour Enfants y de ahí surgió la necesidad de un centro de documentación, convertido hoy en día en el Centro Nacional de Literatura Infantil de la Biblioteca Nacional de Francia.

¿Qué los hace leer así? Los niños, la lectura y las bibliotecases pues una crónica apasionada de cómo la pequeña biblioteca de Clamart ha ido creciendo hasta nuestros días, pero también de muchos otros proyectos y experiencias que llevaron a Patte hasta otras bibliotecas y territorios. La autora nos hace partícipes de su entusiasmo por esos espacios de lectura y nos muestra cómo un proyecto puede crecer gracias a la implicación y al interés por conocer mejor los espacios de trabajo, pero también los objetos y sujetos que lo componen. De ahí la importancia del subtítulo, puesto que el libro nos hablará de eso: de las bibliotecas como espacios de lectura, de relación y de experiencias intensas, y de los libros y los niños como ejes de esa interacción.
A lo largo del libro, Patte va configurando su concepto de biblioteca infantil. Un espacio que va mucho más allá de un simple lugar donde ir a coger un libro o a hacer los deberes y que al mismo tiempo, es mucho más simple: basta con “un canasto de libros bien elegidos y con niños a quién mostrárselos”. La biblioteca, asegura, se afirma como un observatorio de prácticas lectoras y como un espacio potenciador de experiencias auténticamente literarias; es ese lugar donde el niño puede probarlo todo, donde el lector aprendiz toma poco a poco consciencia de qué es lo que le gusta y lo que no; es el lugar de los despertares, de los comienzos y para que ello ocurra debe configurarse como un espacio afectivo, en el que se alienten los encuentros entre personas y en el que se potencie el contacto personal y el placer de compartir. Es un espacio al que no se llega sólo a tomar o a recibir, sino a participar y a intercambiar y por eso necesita de una forma de vida muy particular y activa. Debe ser informal y flexible e interesarse por las necesidades, gustos y aspiraciones de sus pequeños lectores. La bibliotecaria tiene que estar siempre disponible, a ella le toca recibir las preguntas y también provocarlas. Su mayor preocupación debe ser la de hacer participar a sus pequeños usuarios y la de acercarse allí donde es difícil que los libros lleguen, saliendo de las cuatro paredes del edificio, desembarcando -como le recomienda Diatkine- allí donde los libros no son esperados.
Este concepto de biblioteca infantil otorga un papel central al niño, que libremente, a su ritmo y respondiendo a sus deseos e intereses, va componiendo su camino lector, en un espacio lleno de libros cuidadosamente elegidos y con la ayuda discreta de un adulto. Un concepto que subraya la dimensión íntima y relacional de la lectura y se preocupa por producir encuentros entre lectores de diferentes edades. En este sentido, ¿Qué los hace leer así? se construye como un pequeño espacio donde narrar algunas de las experiencias más interesantes que tuvieron lugar en la biblioteca de Clamart y en bibliotecas de otros países. Por sus páginas tropezamos con personajes como Pierre Guérin (colaborador de Freinet), Simon Lamblin (responsable de la publicación La revue des livres pour enfants), René Diatkine (miembro fundador de la asociación ACCES), Sylvain Trudel (escritor) o Tana Hoban (fotógrafa estadounidense), entre otros muchos. Su lectura nos lleva lejos, a los márgenes, cerca de los lugares más recónditos de Egipto, Zimbaue, Líbano, México o Colombia donde arriban lo que ella llama “minúsculas unidades de lectura”. Pequeñas bibliotecas que poseen las tres características básicas de éstas: la oferta de libros de calidad, la presencia atenta de un adulto que los anima y la libertad ofrecida a los niños.
Pero ¿Qué los hace leer así? es también un lugar en el que comentar algunos de los libros que han marcado la historia de la biblioteca de Clamart y la de muchos de sus pequeños lectores. A lo largo de los capítulos dedicados a los libros, Patte muestra y demuestra un gran conocimiento de los niños, de sus gustos y formas de apropiarse de los libros, de hacer suya la literatura y de adueñarse de sus personajes. Entretejidos en el tono de la crónica encontramos agudos análisis de libros de todo tipo (álbumes, novelas, libros de no ficción, etc.) y un sinfín de referencias y de anécdotas relacionadas con la lectura de libros clásicos y contemporáneos de la mejor literatura infantil universal.
Patte recuerda varias veces en el libro que la tarea principal de los bibliotecarios es la de “ofrecer puntos de referencia, sacar del montón lo que sería una lástima no conocer”. Es decir, leer, seleccionar y compartir, actividades que se convierten en las páginas de ¿Qué los hace leer así? en una aventura maravillosa. Una lectura apasionante sobre lo que puede llegar a ser el oficio de bibliotecario.