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Tirallongues del cel i la terra

Rodari, Gianni

Il·lustracions:

Bruno Munari

Traductors:

Pau Vidal

Editorial: Barcelona: Estrella Polar
Any: 2014
ISBN: 978-84-9057-494-2
Edat: (8-10)

Siempre nos alegra añadir un libro de poemas en nuestras selecciones, y ahora podemos hacerlo con Tirallongues del cel i la terra. Además, nos encontramos aquí con una edición inusual por la excelencia de los nombres que la hacen posible: la autoría de Gianni Rodari, el diseño de Bruno Munari y la traducción catalana de Pau Vidal. Tal vez no habría más que añadir para recomendar este libro.

Los poemas de Rodari fueron publicados en 1960 con el título de Filastrocche in cielo e in tierra. Están divididos en diferentes apartados más o menos temáticos, con referencia a la escritura (La familia Punt-i-coma, El tinter, El triomf del Zero, etc.), la astronomía (La lluna ninona, El planeta Borralló, etc.), los oficios (El comptable balancí, El señor de la grua, etc.), la navidad (Els reis d’orient, Un pellroja al pessebre, etc.), los trenes (L’estació, el túnel, etc.) o las fábulas al revés (El país dels mentiders, Les fades bones, etc.).
Se trata de «retahílas» agradables de decir y de recordar, y tienen todas las características propias de los textos rodarianos: a rebosar de imaginación a partir de un rasgodescolocado, divertidas, optimistas, cordiales y comprometidas con la solidaridad, la bondad y la crítica social . Hemos experimentado la curiosa sensación de que lo que hace 40 años nos había parecido un punto poco artístico, un poco excesivo en su compromiso a favor de la ilusión de vivir y el cambio social, destaca ahora muy favorablemente en medio de una producción que se ha ido empapando, tanto de didactismo filosófico, como de desenfreno convencional. Por otra parte, la traducción de Pau Vidal fluye y luce. Es una ocasión inmejorable para que los niños se hagan suya una lengua tan cercana como llena de expresividad y buen lenguaje.

No es poco regalo que estas humorísticas retahílas vengan acompañadas del diseño y las ilustraciones de otro gran nombre propio de la fundación de los libros infantiles modernos: Bruno Munari. Este autor presenta muchos puntos de contacto con Rodari, tales como su vinculación artística a las vanguardias, su interés pedagógico y su capacidad de trastocar la edición infantil de forma profunda y continuada desde hace décadas. Basta con hojear el libro para darse cuenta de lo que es una obra que hace bueno el dicho que «poco es más».

Teresa Colomer